
Capítulo 6
Nunca estuve sola
Por Joanny Nin · Temporada 1
Muchos pensaron que estaba sola… y nunca lo estuve.
Cuando la gente ve a AMGUS, ve una oficina, unas licencias y unos títulos en la pared. Lo que no ve es lo que me costó cada uno: noches sin dormir, cansancio, dinero que no alcanzaba y momentos en que pensé que no podía más.
Lo que me costó
Trabajar y estudiar a la vez, con un hijo, sin que nadie me regalara nada. Les digo esto no para que me tengan lástima, sino para que sepan que si a ustedes les está costando, van por buen camino. Lo que vale, cuesta.
"Está sola"
Hubo gente que me miraba y pensaba: “Esa mujer está sola, no va a poder.” Algunos lo decían, otros solo lo pensaban. Y es verdad que muchas veces no había nadie a mi lado físicamente. Pero sola, sola, nunca estuve. Una cosa es estar sola y otra es sentirte sola.
Quién estuvo conmigo
Primero que nadie, Dios. En las noches más duras, cuando no tenía a quién llamar, le hablaba a Él. Y siempre me respondió: a veces con una puerta abierta, a veces con una persona, a veces con fuerzas para un día más.
Después, mi hijo Alex. Desde que lo tuve, su vida y la mía han sido trabajo y estudio, los dos juntos. Muchas veces él era la razón por la que me levantaba.
A ti que me lees y piensas que estás sola o solo: mira bien a tu alrededor. A veces la ayuda está ahí y no la vemos porque esperamos que llegue de otra forma.
Tres cosas para ti esta semana
1) Escribe los nombres de tres personas que te han ayudado y dales las gracias, aunque sea con un mensaje. 2) Habla con Dios, a tu manera, aunque sean cinco minutos al día. 3) Pide ayuda cuando la necesites. Pedir ayuda no es debilidad; es inteligencia.
Lo que me costó llegar hasta aquí, me costó mucho. Pero nunca lo hice sola. Y tú tampoco estás sola, ni solo.
Esto es LaTRU, con J. Nin. ¡Seguimos subiendo!