
Capítulo 4
Sin inglés no vas a ningún lado
Por Joanny Nin · 26 de octubre de 2026
Mi gente, hoy vengo con cariño, pero vengo directa: «Sin inglés no vas a ningún lado». ¡Entiéndelo! Cuando digo eso, quiero que despiertes y te prepares. El idioma puede abrirte conversaciones, trabajos y oportunidades que se te hacen más difíciles cuando no puedes comunicar lo que sabes.
Yo empecé a prepararme antes de llegar
Desde los once años sabía que venía para acá. Me puse a estudiar inglés en Dominicana, en Techicos, y cuando llegué ya podía hablarlo. No perfecto, pero sí podía mantener un diálogo normal, básico. Eso fue parte de mi preparación antes de venir.
No te estoy diciendo que llegué hablando como una presentadora de televisión. Llegué con una base. Podía conversar, y esa base tenía detrás horas de estudio. Por eso insisto tanto: si sabes que vas a venir y tienes la oportunidad, empieza a estudiar desde donde estás. Y cuando llegues, continúa puliéndote.
«Sin el inglés, ¿para dónde piensas agarrar, hijo?»
Tu talento necesita poder explicarse
Buscar trabajo puede implicar una entrevista, entender instrucciones, explicar tu experiencia o escribir un correo. Un negocio también vive de conversaciones: escuchar qué necesita el cliente, explicar un servicio, acordar un precio y aclarar lo que se va a entregar. Si cada conversación depende de otra persona, te puede costar tiempo, autonomía y oportunidades.
Imagínate esta escena: sabes hacer un trabajo excelente, pero el cliente pregunta cuándo lo entregas y tú respondes «yes» a todo. Mi amor, ¡ese «yes» acaba de aceptar un calendario que tú ni entendiste! Es un ejemplo, pero la enseñanza es seria: pregunta, confirma y no aparentes que entendiste por vergüenza.
Puedes empezar con frases sencillas: «Could you repeat that, please?» — ¿Puede repetirlo, por favor? «Could you speak more slowly?» — ¿Puede hablar más despacio? «Let me confirm what you need» — Déjeme confirmar lo que necesita. Practícalas hasta poder usarlas con tranquilidad.
Adaptarte también es aprender a escuchar
Aquí convivimos con estadounidenses de muchas raíces y con personas de distintas culturas, países e idiomas. Hay otros acentos, otras costumbres y otras maneras de comunicarse. Adaptarse requiere curiosidad y respeto: aprender a pronunciar un nombre, preguntar cuando no entiendes y escuchar sin burlarte.
Conserva tu español, tu identidad y tus raíces. Y añade herramientas. El inglés no es la única condición para salir adelante ni mide tu inteligencia, pero puede ampliar mucho tus opciones. Si llegaste sin poder prepararte antes, empieza ahora. Tu punto de partida no tiene que ser tu destino.
Habla aunque no te salga perfecto. Estudia aunque sea un rato constante. Usa ayuda para traducir cuando la necesites, y aprovecha esa ayuda para aprender. ¡Que el traductor tenga batería está bien, pero que tú tengas práctica está mejor!
Le pido a Jesús que nos dé humildad para aprender y perseverancia para seguir. Yo empecé a prepararme siendo una niña. Hoy te comparto esa parte de mi historia porque quiero verte con más herramientas y menos miedo.
Un paso antes del próximo capítulo
Graba una presentación de treinta segundos en inglés: tu nombre, lo que sabes hacer y el trabajo o servicio que buscas. No tiene que quedar perfecta. Tiene que ser tu primer intento.
Esto es LaTRU, con J. Nin. Estudia, pregunta y sigue puliéndote. ¡Copy that!